PRISMÁTICOS Y SU UTILIZACIÓN:


¿ Qué instrumento permite consolidar aún más, la observación a simple vista y obtener mayor conocimiento de los astros?

La herramienta que sirve de apoyo y de búsqueda rápida, incluso observando con telescopio son los Binoculares, vulgarmente llamados Prismáticos. Conociendo su construcción entenderemos sus características y sus límites, pero sin duda, nos abre el camino para conocer posteriormente la construcción y el manejo del verdadero instrumento de la observación astronómica, el Telescopio. Comencemos.

La figura 1 representa de forma esquemática la configuración de todos los elementos ópticos mínimos que se utilizan en su construcción. El cuerpo A, llamado objetivo principal, está compuesto por dos lentes que forman el Sistema Refractor Acromático. La lente 1, llamada biconvexa produce aberraciones cromáticas que hay que corregir (aunque no se extingan totalmente). Se consigue colocando detrás de la 1ª lente una 2ª bien estudiada llamada lente divergente, para que esta desvíe contrariamente la luz de la 1ª y así conseguir que los haces de luz pertenecientes a las longitudes de onda de dos o tres colores fundamentales, incidan en un mismo punto del Plano Focal (ver figura 2).

La luz que recoge el objetivo pasa al primero de los prismas de reflexión total, reflejando en sus paredes internas la imagen y conduciéndola al segundo prisma de construcción idéntica al 1º. La función de estos dos prismas, es la de enderezar la imagen, es decir, ver la imagen tal como la vemos a simple vista. La luz es reflejada en el 2º prisma y va directamente al ocular, que es el accesorio que da los aumentos indicados por el fabricante. El ocular está compuesto de dos o más conjuntos de lentes. A mayor número de conjuntos de lentes, implica mejor calidad de imagen. Según su construcción el campo observado es más plano y con menos aberraciones ópticas residuales y por supuesto, encarece el precio del Prismático.

Sobre este accesorio (el ocular), hablaremos en próximos artículos, puesto que es, uno de los elementos más importante de los telescopios astronómicos. En los Prismáticos estos oculares no se pueden intercambiar como en los telescopios, es decir, están fijos en el chasis del cuerpo del instrumento.

Un buen objetivo además de su cuidadosa construcción es aquel, cuyas lentes han sido tratadas con una película o recubrimiento antirreflectante que proporciona imágenes contrastadas, eliminando reflexiones internas de las lentes. Visto el objetivo de frente, con este recubrimiento aparecen las lentes de un color violáceo o anaranjado. Actualmente con el avance producido en las técnicas de construcción óptica, han mejorado mucho la calidad de las lentes. Pero hay que rechazar el Binocular de ocasión, porque hay "gato encerrado", sobre todo en el objetivo y ocular. Es preciso consultar a los expertos de las Asociaciones Astronómicas si se tienen dudas, en la adquisición de dicho instrumento.


Características

Los binoculares son definidos por dos cifras anotadas normalmente en el cuerpo del instrumento, de la siguiente forma: 7x50 , 10x50 , 11x80, etc. Presento estos tres ejemplos porque son los más utilizados por los aficionados a la Astronomía. Existen en el mercado otros intermedios para la utilización terrestre y otros superiores para la observación astronómica pero de un coste muy elevado.

La 1ª cifra indica los aumentos que da el prismático (7, 10, 11, etc.) y la 2ª cifra (50, 80, etc.) es el diámetro en mm. de los objetivos.

A mayor diámetro del objetivo, más luminosos serán los prismáticos. A mayores aumentos e igual diámetro del objetivo, menos luminosos serán los instrumentos.

A mayores aumentos e igual diámetro de los objetivos, la llamada "pupila de salida", será más pequeña. Este concepto tiene mucha importancia puesto que el diámetro que presente la "pupila de salida", define el campo observado, es decir, el ángulo que forma el campo observado será mayor o menor. A menores aumentos e igual diámetro del objetivo, más campo se abarca y mayor es la luminosidad que recoge el instrumento. La luminosidad de todo instrumento en la observación astronómica es de vital importancia.

Es necesario que el prismático esté equilibrado ópticamente, es decir, que su objetivo disponga de un diámetro requerido y se corresponda con los aumentos que da el ocular, para que el campo resultante sea lo suficiente luminoso y resuelva los objetos con puntualidad, con nitidez.

Dividiendo el diámetro del objetivo entre los aumentos, nos dá el diámetro de la pupila de salida, del instrumento.

La pupila del ojo humano en la observación nocturna se dilata al máximo, como unos 7 mm. aproximadamente, haciéndose menor con el paso de los años. Conviene por ello, que las pupilas de salida de los prismáticos se aproximen a los 7 u 8 mm. Menores de 5 mm. y mayores de 8 ó 9 mm. no son óptimos para la observación astronómica. Por debajo de los 5 mm. no deja pasar la suficiente luz para puntualizar un campo relativamente oscuro. Y por encima de los 8 ó 9 mm. la pupila del ojo no puede recoger toda la información luminosa porque es menor su diámetro, se convierte incómoda la observación.

Si colocamos los prismáticos frente a la luz diurna y observamos por los oculares a una distancia de 20 a 30 cm. de los ojos, veremos unos círculos luminosos, siendo éstos las llamadas pupilas de salida.

Si ya hemos calculado el diámetro de la pupila de salida de nuestros binoculares, por ejemplo:

Ps = D del objetivo / aumentos en mm. 7x 50 = 50/7= 7,14

siendo este valor el diámetro de la pupila. Su luminosidad es el cuadrado de este valor 7,14 x 7,14 = 50,97 que indica el índice de un modelo muy luminoso. Un 10 x 50-Ps = 5-Luminosidad = 25 siendo la mitad de luminoso que el anterior ejemplo. En mi caso, yo uso este último con muy buenos resultados. Por debajo de un índice de luminosidad de 25 no son recomendables en la observación astronómica.

Recordemos a los observadores que utilizan lentes para corregir la visión de sus ojos, pueden prescindir de las mismas y corregir con el enfoque de los prismáticos, su propio defecto visual, excepto aquellos que padecen "astigmatismo", ya que este defecto óptico, no lo corrige el enfoque del binocular

Bien, conocida la construcción del prismático, su capacidad teórica y características técnicas, es hora de que practiquemos con ellos.


Como realizar el enfoque de las imágenes

El primer impulso que realizamos al coger los prismáticos y apuntar a una estrella o planeta, es el de enfocar de inmediato con la rueda central de enfoque, siendo esta práctica muy habitual entre los aficionados a la Astronomía. Pero no es la correcta. Hay que seguir un procedimiento que lleva escasamente 5 minutos, para sacar el mayor partido de la imagen que queremos observar. El procedimiento es el siguiente:

1º.- Se cierra el ojo derecho o con la tapa correspondiente se obstruye el objetivo derecho. Con el ojo izquierdo visualizamos el objeto elegido y con la rueda central enfocamos hasta conseguir la imagen nítida y puntual. Una vez conseguido, retiramos la tapa del objetivo derecho y obstruímos el objetivo del lado izquierdo o cerramos el ojo izquierdo y con la rueda de enfoque "instalada en el ocular derecho" ajustamos la imagen, consiguiendo nitidez y puntualidad de la misma.

2º. - Debemos regular la distancia entre ojos ajustando los dos cuerpos del prismático y acomodándolos a la distancia precisa que separa los ojos de forma que, ambas imágenes se superpongan con exactitud, dando comodidad a la observación.

Las imágenes deben ser claras, cuando las estrellas aparecen puntuales, como puntos perfectos y luminosos. En la mayoría de ocasiones, las aberraciones ópticas no han sido totalmente eliminadas y sobre todo la aberración de "coma", que aparece en muchos de los instrumentos y también la distorsión de "barrilete" que aparece en el perímetro del campo observado. En función de la calidad y precio de los binoculares reside el que estas dos aberraciones, aparezcan minimizadas.

La prolongada observación con prismáticos, se hace imprescindible la utilización de un soporte rígido, que permita la observación cómoda y que evite las vibraciones del instrumento. El soporte rígido es ni más ni menos que un buen trípode y su estabilidad, está determinada por su estructura. La fijación del prismático al trípode se realiza por medio de una pieza metálica: Existen en los comercios de Fotografía distintos sistemas de fijación, siendo el más práctico aquél que inmoviliza el cuerpo del prismático al trípode, pero que permite la manipulación de los enfoques cómodamente.

A la hora de enfocar y poner a punto el prismático, debemos elegir aquellas estrellas u objetos planetarios que nos permitan una cómoda visión y cómodo manejo de los mandos de los dos movimientos de que consta el trípode.

Un buen momento para poner a prueba la capacidad del prismático adquirido, es apuntar en las noches de invierno hacia el cúmulo abierto de las Pléyades, muy bien definida su situación en cualquier Planisferio. Debemos distinguir siete estrellas principales muy luminosas y resolverlas con nitidez, las cuales entran perfectamente en el campo que nos dan los prismáticos de uso corriente en la observación astronómica. Entre y alrededor de ellas aparecerán otras menos luminosas pero perfectamente enfocadas. Es todo un espectáculo observarlas. Realizar un dibujo de su posición y el conteo de las mismas comparando el resultado con un Atlas Estelar, supone un test de la capacidad del binocular utilizado.

Durante todo el año disponemos de un astro como es nuestro satélite, la Luna. Observarla sobre todo en los cuartos creciente y menguante disfrutando de la visión de los "cráteres"y "mares" y otras estructuras lunares. Realizar dibujos de estas estructuras ayudan al observador a ser crítico con lo que observa y al mismo tiempo consolida los nombres y caracterización de la Luna.

Si la noche es buena, es decir, baja en turbulencias y baja contaminación lumínica en el puesto desde donde se observa, la visión del planeta Jupiter y sus satélites galileanos, cuatro puntitos que aparecen a ambos lados del planeta, mostrará la visión conjunta, la calidad de los binoculares utilizados y las aberraciones ópticas residuales que le son propias.

Durante todo el año podremos ver a distintas horas de la noche y si el tiempo lo permite la constelación de la Osa Mayor. Otra prueba del comportamiento del equipo, es localizar y enfocar a la estrella central de los "mulos" que tiran del Carro. Dicha estrella se llama Mizar, y es una estrella doble (en realidad múltiple), pero con prismáticos sólo podemos resolver, las dos estrellas más luminosas del conjunto. De las dos que visualizaremos, la menos luminosa se llama Alcor. Esta visión supone un buen ejercicio de la agudeza visual y un excelente examen de cómo responde el instrumento con el que se observa.

Durante la estación invernal, disponemos de un Cielo extraordinario que en los comienzos de la Primavera y en las dos primeras horas de la noche, todavía se puede contemplar con gran magnificencia, la Constelación de Orión, también conocida por el nombre de El Cazador. En el centro de la constelación hay tres estrellas brillantes que toman una inclinación hacia el horizonte, que representan el Cinturón del Cazador. En la vertical de las mismas hacia el horizonte terrestre, cercano a ellas se encuentra, un puntito brillante que observado con los prismáticos se deja entrever una estructura nebular en forma de pétalo, vulgarmente llamada la Nebulosa de Orión o M42 del catálogo de Messier. Su visión es espectacular, no tanto como la visión telescópica, pero si espectacular, porque es muy brillante.

En plenas noches vacacionales veraniegas, es obligatorio visitar la galaxia llamada Andrómeda o M31. De nuevo la herramienta Planisferio nos muestra su posición de altura sobre el horizonte nordeste y entre las Constelaciones de Casiopea y el cuadrado de Pegaso. Observaremos si la noche es oscura y limpia, una nubecita algodonosa, pero apreciable en el campo del binocular. Una visión inolvidable.

Bueno, se puede recorrer la esfera celeste y enumerar visualizando los numerosos objetos celestes, tanto estelares como planetarios. De los observadores depende el número de horas de observación. Prismáticos y Planisferio son dos herramientas muy potentes, que equilibradamente utilizadas y estrujando sus posibilidades nos producirá unas gratas y alicientes observaciones de las maravillas del Universo. Continuará.




OBSERVACIÓN CON INSTRUMENTOS DE BAJA CALIDAD:


Muchos aficionados al Cielo estrellado, con la urgencia de las vacaciones de verano, preparan sus telescopios, justo unos días antes de dar comienzo las mismas. Esto acarrea consigo la precipitación del montaje y puesta a punto de toda la instrumentación, que ya de por sí, arrastra defectos de fabricación. Estamos hablando de aquellos equipos, que por su relación calidad-precio, no dan el rendimiento que sería deseable.

El resultado desde las primeras observaciones es catastrófico. Fallo tras fallo, pone al aficionado en la tesitura de optar, bien por embalar el instrumento y ponerlo en venta, o bien almacenarlo en el trastero de casa, acompañado por una pérdida de ánimo por la adquisición de un aparato prácticamente inservible. Conozco amigos de afición, que cayeron en la tentación de abandonar hasta la práctica observacional.

Desde estas líneas quiero dar ánimo a los aficionados, para que valoren la importancia que tiene el poner en marcha nuestros flojos telescopios, dándoles un rendimiento con cierta calidad. Es una meta que se puede alcanzar y un reto a nuestra capacidad.

Si al mal funcionamiento de nuestro telescopio añadimos la falta de contacto con amigos aficionados y el desconocimiento de alguna Asociación de astronomía cercana a nuestra residencia, esto incrementará el desánimo. El primer paso a dar es reflexionar sobre las causas que provocan los fallos en nuestra instrumentación.

En esta séptima entrega del curso, vamos a tratar de, minimizar los fallos que se producen, atajándolos con el "espíritu del viajero estelar", en la medida de nuestras posibilidades. Un equipo astronómico bajo en calidad por su fabricación, adolecerá de precisión mecánica en sus piezas que, sumado a un bajo rendimiento de su óptica, no permiten mejoras excelentes, pero sí, reformas aceptables a las que sacar partido.

 
Prismáticos y telescopios pequeños

Una montura inestable se puede mejorar. Se comienza reforzando el trípode, añadiendo a cada pata, un soporte rígido en toda su extensión, o bien su en parte media inferior. Las monturas de baja calidad, suelen venir acompañadas de una bandeja porta-accesorios. Y como son desmontables, las holguras son infinitas. En lugar de instalar esta bandeja, podemos utilizar el espacio para reforzar la parte media superior del trípode, instalando unos tirantes metálicos rígidos y fuertes. Con esto se consigue, en los trípodes con patas de aluminio o madera de baja densidad, eliminar el pandeo mecánico que produce el peso de la cruz de ejes y el sistema óptico. Si a estos tirantes metálicos les añadimos en su centro de gravedad un peso de 4 ó 5 Kg., la estabilidad aumentará.

Da un estupendo resultado fijar las tres patas del trípode por su parte inferior con un triángulo equilátero fabricado en metal o aglomerado-pasta antihumedad, de tal forma que la estructura se monolitiza, dando una estabilidad inigualable. La fijación de esta pieza a las patas del trípode se realizará en función de la estructura corporal de las patas adaptando los sistemas de fijación lo más sólido posible.

Vuelvo a insistir que, en un equipo astronómico por debajo de las 80.000 pesetas, normalmente los materiales que el fabricante utiliza, como el aluminio simple, maderas y calaminas, le permite abaratar costes en detrimento de su calidad. Una montura de gama media a alta en calidad, supera en coste muchas ocasiones al instrumento óptico.

Algunos telescopios de una cierta calidad, los soporta la montura llamada alemana. Esta posee una mayor estabilidad que las de trípode sencillo, pero en ocasiones resultan ser excesivamente elevadas, manteniendo el centro de gravedad alto. La solución es la de cortar un segmento, por su parte inferior, que haga descender el centro de gravedad, haciéndola insensible a las rachas de viento leve.

Cuando nos disponemos a realizar observaciones con el seguimiento motorizado, la puesta en estación del telescopio puede tener dos grados diferentes de precisión, según el tipo de trabajo que tengamos programado. La fotografía astronómica de larga exposición necesitará de la máxima precisión del seguimiento motorizado sideral. Si queremos hacer observaciones visuales, no será necesario la precisión del movimiento, bastará con el apuntado a la Polar.

Pero en el anterior caso, no bastará con el apuntado a la Polaris, sino que serán necesarios unos ajustes de "acimut" y de la "latitud" del lugar. Observando estrellas situadas en el meridiano local entre 20º y 30º de altura y otras situadas al Este entre 15º y 20º de altitud. Es fundamental disponer de un ocular de 12 mm de focal con retículo iluminado, que nos permita apuntar y guiar las estrellas elegidas consiguiendo que éstas no se desvíen de la cruz de hilos. Con estos ajustes debemos conseguir un mínimo de 20 minutos de guiado correcto, para garantizar unos resultados fotográficos aceptables.

Para los aficionados sin experiencia en la puesta en estación de su telescopio, los ajustes de un guiado correcto llevan su tiempo, puesto que los pasos a realizar hay que repetirlos para estar seguros de que la orientación al Polo Celeste es la adecuada. No hay que olvidarse nunca de ajustar la montura horizontalmente, antes de comenzar la puesta en estación.

Debemos tener en cuenta que, cada telescopio tiene sus límites, dependientes de la apertura del objetivo principal (Ø ) y de su focal correspondiente, que limita la magnitud límite teórica que puede alcanzar y el campo angular que abarca.

En una montura de bajo precio, si trae incorporado el motor de seguimiento, hay que asegurarse que esté correctamente montado en su lugar correspondiente y que el cuerpo del motor -con sus piñones de ataque- estén limpios. El mismo caso es cuando el equipo no haya sido utilizado durante un largo período. Fijar correctamente los piñones a su eje, para que estos no patinen y centrar su alineación, evitará las holguras y los tiempos inerciales al cambiar el sentido de marcha. Si existieran holguras no deseables, es preciso eliminarlas con soportes de relleno de arandelas metálicas que impidan el deslizamiento horizontal y el cabeceo de los piñones.

Una vez montado todo el sistema con los accesorios, se realizarán las pruebas de puesta en marcha y se observará el resultado de las correcciones.

Un error que cometemos frecuentemente los aficionados es el deficiente equilibrado del telescopio. El tubo óptico apoyado sobre sus anillas correspondientes o sobre una plataforma de "cola de milano", realiza el seguimiento y la búsqueda de los astros en la gran mayoría de las veces, desplazado del centro de gravedad de la estructura. Si el peso total, con todos los accesorios para la observación o fotografía, no está compensado y equilibrado en sus dos ejes, el seguimiento motorizado nunca será regular, puesto que, durante su marcha el motor y los piñones de ataque no mantendrán la regularidad.

En la observación visual no tendrá mucha relevancia este problema, exigiendo sólo mover los ajustes finos para centrar el objeto en el campo del ocular. Pero en fotografía astronómica, no se pueden hacer correcciones cada 5 segundos, puesto que los errores de deriva afectarán al negativo.

Es obligación del astrónomo aficionado, incorporar al tubo óptico todos los accesorios que va a usar en la observación tanto visual como fotográfica y:

1.- Horizontalizar la estructura con un nivel de burbuja de aire.

2.- Bascular el tubo óptico al Este y al Oeste, regulando el contrapeso instalado en el eje de declinación, hasta observar que el conjunto óptico se queda en cualquier posición, sin deslizamientos. Entonces se dice, que está equilibrado en A.R (ascensión recta), teniendo siempre el tornillo de fijación libre.

3.- A continuación, se desplaza el tubo óptico al Este y al Oeste manteniéndolo horizontalmente el tubo y el eje de declinación, realizándolo con un nivel de burbuja. Se libera el tornillo de fijación y se comprueba si, el tubo cabecea por cualquiera de sus extremos hacia el suelo. Si es así, se regula deslizando la óptica por sus anillas o ajustando el soporte del tipo cola de milano, hasta que el tubo no cabecee en absoluto. Entonces se dice que el equilibrado es correcto en D (declinación).

Con estos equilibrados en los ejes, conseguimos la estabilidad de las monturas, proporcionando suavidad en el movimiento de los ejes. El rendimiento del motor o de los motores será óptimo.

Es muy corriente, que al adquirir telescopios de media/baja calidad, los accesorios que acompañan al equipo sean también de baja calidad. Sobre todo los oculares, la lente Barlow y por descontado el motor y su control de seguimiento, si es que lo lleva incorporado.

Los oculares no tienen solución de arreglo. Los llamados Kellner, Huygens y Ramsden, si no han sido mejorados en su construcción, dejan mucho que desear, sobre todo cuando se realiza fotografía por proyeccion (con aumentos).

Los aficionados con experiencia tenemos por costumbre sustituirlos en el tiempo, por los llamados Ortoscópicos, Plossl, Erfles y otros que han aparecido en el mercado en los últimos años y que dan mejor resolución y campo más plano. En función de nuestras posibilidades económicas los iremos sustituyendo.

Lo mismo ocurre con la lente Barlow. Si queremos buenas imágenes, este importante accesorio debe ser de calidad, y su precio puede sobrepasar las 12.000 pts. Muchos aficionados -y entre ellos el autor- utilizamos para duplicar la focal inicial del telescopio los duplicadores fotográficos de calidad que se incorporan al cuerpo de la cámara, proporcionando excelentes resultados.

Con las monturas de baja calidad, los fabricantes no integran en el equipo el motor de seguimiento. Si lo hacen, la calidad del mismo no es que sea mala, sino pésima.

Hay distintas casas comerciales en el ámbito del Estado, a las que consultando por teléfono o por Internet, asesoran acerca de qué motores y controles disponen con garantía de calidad, para todas las monturas. En las Asociaciones de astrónomos aficionados asesoran sobre estas casas comerciales y sobre qué motorización necesita todo tipo de telescopios. La experiencia que tienen las Asociaciones es garantía absoluta para el equipamiento de nuestro telescopio.

Nunca nos cansaremos de repetir desde esta tribuna que, merece la pena esperar un tiempo para adquirir un telescopio de media-alta gama de calidad. Apresurarnos en la compra de un instrumento, agobiados por el deseo de mirar las estrellas y objetos celestes, nos da pie a cometer errores que no tienen vuelta atrás. No por correr y tener un telescopio -el que sea- vas a satisfacer tus ansias de Firmamento, sino que la simple visión de las bellezas celestes, obliga a pensar para aplicar lo razonado. Un buen funcionamiento de tu telescopio te ayudará a llegar donde tu desees.

Prepara tu equipo antes de las vacaciones, verifica su funcionamiento. Mejora aquello que no te satisfaga y te sentirás bien con los resultados. Así se desarrolla tu experiencia.




COMO PONER EL TELESCOPIO EN ESTACIÓN SIN VER LA POLAR:


Dado que a veces el área celeste que podemos observar no incluye el polo norte celeste, debido a que se interpone algún tipo de obstáculo, necesitamos un sistema para poder realizar la puesta en estación, lo más fiablemente que se pueda, si se pretende realizar un seguimiento fotográfico o simplemente que los mandos de A.R. y DEC nos sirvan para realizar correctamente su función de localización de objetos celestes con su posterior mantenimiento dentro del campo del ocular moviendo únicamente el mando de A.R.

Por otro lado, el método que aquí se presenta no depende de ningún punto cardinal concreto, ni siquiera se necesita que el área a observar sea muy extensa, más bien requiere un buen reconocimiento de las estrellas visibles, dentro de ese área, hasta una magnitud aproximada de +3; lo cual no resultará nada difícil si se dispone de una carta celeste de la zona. Además habrá que saber cómo calcular la hora sideral dada una hora civil.

Como elementos auxiliares deberemos contar con una brújula y un nivel de burbuja. Pasemos, pues, a la descripción de los diferentes pasos a realizar para conseguir una puesta en estación:

Orientar el conjunto del telescopio hacia el Norte, usando por ello el Norte magnético como referencia.

Nivelar el telescopio con el terreno, es decir, que la base de la montura ecuatorial del telescopio esté lo más perfectamente horizontal que nos sea posible (algunas monturas disponen de un pequeño nivel de burbuja en su base, si no fuera éste el caso usar el nivel de burbuja que debemos tener).

Aproximar el eje de A.R. con la latitud del lugar; esto se puede haber realizado con antelación, pues solo interviene la montura ecuatorial (nos puede ayudar disponer de una plantilla de cartón duro que sea un triángulo rectángulo con uno de los ángulos agudos igual a la latitud del lugar de observación).

Moviendo el mando de A.R. del telescopio colocar el eje de A.R. perpendicular a la línea cenit - nadir, de forma que al mover el mando de Declinación se conforme el plano que comprende al meridiano del lugar de observación.

Buscamos visualmente una estrella de magnitud igual o inferior a +3, la cual podamos identificar en un mapa celeste y obtener sus coordenadas, sirviéndonos de estrella de referencia. (Si sabemos la orientación aproximada de nuestro lugar de observación y la hora de inicio de la misma, podremos llevar esta información ya preparada).

Calcular la Hora Sideral (ver el siguiente articulo) para el instante "t" de puesta en estación (normalmente con un margen de unos 5 minutos bastará).

Mover el mando de Declinación del Telescopio hasta que su círculo graduado marque la Declinación que corresponde a nuestra estrella de referencia.

Sin mover el mando de A.R. mover el círculo graduado del A.R. para poner la hora sideral escogida.

Mover, ahora, el mando de A.R. hasta que el círculo graduado de A.R. marque la A.R. de la estrella de referencia.

En el instante "t", o sea, cuando nos encontremos en la hora civil que se corresponde con la hora sideral calculada, proceder a centrar la estrella de referencia en el ocular del telescopio (usar un ocular que nos dé pocos aumentos, al menos para la primera aproximación) moviendo únicamente los mandos de latitud y acimut del telescopio, "no tocar ni el mando de Declinación ni el mando de A.R.". Este paso debe realizarse lo más rápidamente posible.

Se puede proceder a un nuevo centrado más fino actualizándose la hora sideral en el círculo de A.R. para un nuevo instante "t", moviendo el círculo de A.R. el número de minutos transcurridos entre ambos instantes y realizando de nuevo los pasos 9 y 10 si la estrella de referencia es la misma o los pasos 5,7,8,9 y 10 si cambiamos de estrella de referencia.

Si los pasos se han realizado de una forma exacta, en el segundo centrado nos debe aparecer la estrella escogida en el nuevo instante "t" dentro del campo del ocular sin tener que realizar ningún movimiento en el paso 10.

Obviamente la precisión de la puesta en estación vendrá dada, fundamentalmente, por la precisión de los círculos graduados de nuestro telescopio, tanto en A.R. como en DEC.; no consiguiendo un centrado excelente como resultaría de tomar como base la estrella polar, pero si lo suficiente bueno como para realizar búsquedas de objetos celestes basadas en sus coordenadas, e incluso intentar la astrofotografía, aunque con exposiciones cortas que debemos delimitar.

En cuanto a los errores tenemos que, por ejemplo, en un círculo de Declinación con intervalos de 2 grados fácilmente el error en el posicionamiento podemos hacerlo menor de 30’ y en un círculo de A.R. con intervalos de 10 minutos se llegaría a un error inferior a los 3 minutos que, traducido a grados, sería inferior a los 45’. Sirva como ejemplo que un centrado directamente sobre la polar provoca un error de 44’ 9" en Declinación por lo que respecta a la puesta en estación.

Por otro lado, también hay que contar con una nivelación del telescopio y un posicionamiento del eje de A.R. sobre el meridiano lo más perfectos posibles para obtener un error inferior a 35’ de arco (desviarse menos de 1 mm en 10 cm, bien de la horizontal en el primer caso, bien del meridiano en el segundo caso).

Dadas las condiciones de la observación (invisibilidad del norte celeste) y la sencillez del método aquí expuesto, éste podría ser equiparable a un centrado directo sobre la estrella Polar.

Un vez colocado el telescopio en estación, sólo nos queda mantener la H.S. actualizada sobre el círculo de A.R. y ello lo podemos hacer de 2 formas:

actualizando dicho círculo con los minutos transcurridos desde una actualización anterior, lo cual nos obligaría a llevar un registro del tiempo transcurrido. Puesto que el día solar supera al día sideral en 3 minutos 56 segundos habría que tomar en cuenta esta diferencia, pero dado que el error que podemos cometer en la puesta en estación es de unos 3 minutos en el círculo graduado de A.R. y que una observación de 5 horas nos produce un desfase < 50", esto nos lleva a la conclusión de que efectuar dicha corrección es inoperante para la observación y en todo caso con añadir 30" cada 3 horas de observación el error provocado por este motivo sería inferior a los 30’, pero esto no se puede reflejar con claridad en un circulo graduado con intervalos de 10 minutos.

Localizar y posicionar una estrella conocida en nuestro campo de visión telescópico y poner su A.R. en el círculo graduado.

Una vez realizado uno cualquiera de los 2 pasos anteriores procederemos a buscar el objeto celeste que nos interese manejando los mandos de A.R. y de Declinación.




COMO ALINEAR EL TELESCOPIO POR EL MÉTODO DE DERIVA:


1. Prepare su telescopio como lo hace normalmente. Use cualquiera de los muchos métodos de alineación tosca que utilizan la Polar. Este puede ser tan inexacto como simplemente centrar la Polar en su alineador. Cuanto más se acerque con este sistema, menos tiempo tardara en usar el método rápido. (Nota: Nivele su trípode, hace la vida más fácil.)

2. Ponga un visor diagonal e iluminado en su telescopio. La mínima potencia es sobre 200 para una adecuada sensibilidad durante el ajuste. Rote el ocular de forma que una estrella se mueva paralela a la diana en Declinación y Asc. Recta cuando utilice los mandos de movimiento lento. Alinéela de forma que la Dec. sea arriba y abajo (Norte / Sur) y la A.R. sea derecha e izquierda (Este / Oeste).

3. Busque una estrella muy cercana al meridiano y alrededor de +20 grados de declinación y alinéela con el centro de la guía del ocular. Gire su telescopio (solo en A.R. si lo desea) y fíjese en la desviación de la Declinación (arriba / abajo). A menos que su ajuste sea muy exacto, verá la deriva en 5 a 30 seg.

4. Si la estrella deriva hacia arriba, gire el mando de azimuth para que la estrella se mueva hacia la derecha del campo. Si la estrella deriva hacia abajo, gire el mando de forma que la estrella se mueva hacia la izquierda del campo. (Estos ajustes se hacen al contrario en un telescopio Newton). Tras este ajuste, utilice los mandos de movimiento fino para volver a centrar la estrella. Repítalo hasta que no haya deriva por lo menos durante 5 min. Nota: Si observa una deriva en menos de 5 seg. a 200X, esta Vd. 10 veces o más el campo del ocular apartado del azimuth. Dele al mando una buena vuelta. Deberá repetirlo 3 o 4 veces para notar la reducción de velocidad de la desviación. Si no ve ningún desplazamiento durante 30 seg. o así, debe Vd. estar 1 o 2 veces el campo del ocular desplazado. Realice el ajuste de azimuth correspondiente. Si tras el ajuste la estrella deriva en sentido contrario, ha ido Vd. demasiado lejos.

5. Busque una estrella en el Ecuador y dentro de los 15 grados del horizonte Este. Repita el paso 2 y utilice las instrucciones de los pasos 3 y 4. Si la estrella deriva hacia arriba, ajuste la elevación para mover la estrella hacia abajo. Si deriva hacia abajo, ajuste la elevación para mover hacia arriba la estrella. Repítalo hasta que no haya deriva al menos durante 5 minutos.

6. Si ha hecho una gran corrección en elevación (varios grados o más), retroceda y compruebe el azimuth, si no, ha terminado. Con un poco de practica, puede llegar a ser posible completar el proceso antes del fin del anochecer. Pruébelo en su patio hasta que lo haga sin dudas. He encontrado este método lo suficientemente seguro como para realizar astrofotografías de hasta 3 horas de campos pequeños (menos de 1 grado) y hasta 2 horas para campos más grandes (hasta 5 grados) para unas declinaciones de entre +70 y -70 grados. Para exposiciones más largas y más cercanas a los polos, se requiere un método fotográfico de alineamiento polar solamente aplicable a instalaciones fijas.

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